Cuando los bomberos lograron dominar las llamas lo encontraron. El cuerpo calcinado de un hombre estaba arrodillado en el dormitorio, al costado de la cama. Sin embargo, los forenses sospecharon desde que lo vieron que su muerte no se había producido por las quemaduras que provocó el incendio. A la noche, la autopsia lo confirmó: había sido asesinado.

El misterio envuelve la muerte de José Rodolfo Maza, conocido como "Curro". El hombre vivía en el barrio Roca, un complejo de monoblocks de Aguilares. Ayer a la madrugada, los vecinos llamaron a los bomberos luego que observaran el humo que salía del departamento ubicado en la planta baja.

Personal de Defensa Civil de Aguilares, bomberos voluntarios de esa ciudad y los Bomberos de la Policía de Concepción trabajaron durante horas para apagar el fuego. Las llamas parecían haber devorado todo lo que se encontraba dentro del departamento, y las tareas se centraron, en primer lugar, en impedir que se propagara por el resto del edificio.

Una vez dominadas las llamas, encontraron el cuerpo de Maza estaba totalmente calcinado. Pero las sospechas de los forenses hicieron que el fiscal del Centro Judicial Concepción, Edgardo Sánchez, catalogara el hecho como muerte dudosa, a la espera de la autopsia que se realizaría horas más tarde en la Morgue Judicial de Concepción. Finalmente, el resultado fue contundente: "Curro" había recibido un fuerte golpe en la parte posterior de su cabeza, que le había producido hundimiento de cráneo y pérdida de masa encefálica, según describió anoche una fuente judicial. Ante esto, Sánchez, que está subrogando la Fiscalía Iº, cambió la carátula de la causa a Homicidio.

Un incendio previo
Una fuente comentó que el viernes a la noche, los vecinos del edificio habían llamado a los bomberos por un principio de incendio que se había producido en el departamento de Maza. Sin embargo, cuando los policías llegaron al lugar, el hombre no los dejó ingresar.

"Yo no realicé ninguna denuncia, así que no tienen nada que hacer aquí", habría dicho la víctima. Sin embargo, mientras corría a los policías de su casa, habría dejado traslucir que conocía a las personas que habían querido quemar su casa, de acuerdo a lo informado por la fuente.

Ayer, durante todo el día, los investigadores de la División Homicidios y Delitos Complejos de la Policía, a cargo de los comisarios Miguel Gómez y Hugo Cabeza, trataron de reconstruir las últimas horas de "Curro".

Según consiguieron averiguar, el sábado a la noche se reunió con un grupo de amigos en un bar, con quienes habría estado consumiendo bebidas alcohólicas. Estas personas ya declararon en la causa, y coincidieron en señalar que se habían separado a mitad de la noche, cuando Maza se retiró hacia su vivienda.

Para el fiscal Sánchez es crucial determinar con quién se encontró en el camino al barrio Roca. Incluso, una fuente judicial precisó que no descartan que el asesino haya ingresado con la anuencia de la víctima.

Y los investigadores no dudan de que el incendio fue causado para borrar los rastros del crimen. Sin embargo, aún no lograron precisar si hay alguna relación entre el intento de prender fuego la casa del viernes con el trágico suceso del domingo a la madrugada.

"Curro" tenía 63 años y vivía solo. Según los testimonios de los vecinos, no era una persona amigable, y había tenido numerosas diferencias con los otros ocupantes del edificio. Sucede que, según comentó la fuente consultada, el hombre acostumbraba realizar fiestas en su departamento hasta altas horas, con la música a todo volumen.

Un puntero
Maza no es un personaje desconocido en la política de Aguilares. Según comentaron fuentes policiales, hasta hace un par de años habría trabajado con el dirigente de la Fotia y actual legislador provincial, Roberto Palina, y en los últimos tiempos habría estado vinculado al grupo político del senador nacional Sergio Mansilla. Actualmente, coordinaba tareas en una cooperativa del plan "Argentina Trabaja".

La fuente consultada también comentó que en las últimas elecciones, Maza trabajó activamente para la lista que encabezaba Mansilla. LA GACETA intentó comunicarse anoche con el senador, aunque el teléfono daba apagado. Palina, por su parte, no se encontraba en la provincia.

Sin embargo, una fuente con acceso a la causa comentó que hasta ahora no existe ningún indicio que permita vincular el crimen con un hecho político. Incluso, las hipótesis de los investigadores están centradas en la vida personal de la víctima, ya que creen que allí está la punta del ovillo para encontrar al asesino.

Los vecinos agregaron en su declaración que "Curro" era un hombre de personalidad cambiante. Hace dos semanas había sido demorado por una contravención. Luego de una fiesta en su casa, el hombre insultó a los vecinos que protestaron por los ruidos, y la Policía lo llevó por desorden. Sin embargo, aún no hay un indicio ni pista firme que permita determinar quién y por qué mató al puntero político.